Este sábado 10 de octubre se define el certamen juvenil en una jornada que integrará a estudiantes, emprendedores y familias de nuestra localidad. Repasamos cómo nació esta propuesta y qué se espera para la gran definición.
Llegó el momento más esperado por los estudiantes secundarios de la localidad. Este sábado 10 de octubre, El Calafate vivirá la jornada decisiva del UPV (Una Posibilidad de Viajar), el certamen que a lo largo de sus distintas instancias ha movilizado a cientos de jóvenes con un objetivo en común: alcanzar el anhelado viaje de egresados.
La gran final de esta edición promete ser una verdadera fiesta comunitaria, ya que pondrá en juego tres viajes de egresados completos para las promociones ganadoras, premiando el trabajo en equipo, la creatividad y la constancia demostrada a lo largo del torneo.
Los comienzos: de una iniciativa estudiantil a un evento esperado en nuestra ciudad


El UPV nació en El Calafate como una respuesta colectiva para acompañar a las promociones de los colegios secundarios en el desafío económico que representa organizar el viaje de fin de curso. Lo que comenzó como una serie de competencias recreativas e intercolegiales fue ganando volumen con el respaldo de las familias, las instituciones y la comunidad en general, consolidándose año a año como un hito dentro del calendario juvenil local.
Más allá del incentivo del viaje, la propuesta logró generar un espacio propio de pertenencia, compañerismo y sana competencia, donde los estudiantes no solo participan, sino que también aprenden a gestionar proyectos, trabajar en equipo y colaborar con su entorno.
Una propuesta integral para toda la familia
La definición de mañana no estará reservada únicamente al ámbito escolar. La organización pensó un paseo integral abierto a todos los vecinos, reuniendo en el predio a productores, emprendedores, artesanos y gastronómicos locales.
De esta manera, la jornada combinará la adrenalina y la emoción del cierre estudiantil con una muestra del talento y el trabajo emprendedor de El Calafate, convirtiendo a la gran final en un paseo ideal para compartir en familia y apoyar tanto a los jóvenes como a los hacedores de nuestra economía local.



