La Secretaría de Estado de Pesca y Acuicultura formalizó la apertura comercial tras los resultados positivos del muestreo científico del INIDEP. Puerto Deseado y Caleta Paula serán los primeros en sentir el impacto. El langostino mueve toda la cadena económica costera: muelles, plantas, estibadores, transportistas, hoteles y comercios.
La habilitación oficial: qué se abrió y por qué importa
La Secretaría de Estado de Pesca y Acuicultura de Santa Cruz informó que quedó oficialmente habilitada la pesca comercial de langostino en las subáreas 4, 5, 15 y 16 del Área de Veda Permanente de Juveniles de Merluza (AVPJM), luego de los resultados obtenidos durante la prospección desarrollada por el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP). La medida representa el inicio formal de una de las principales temporadas para la actividad pesquera nacional y genera expectativas positivas para los puertos santacruceños, especialmente en las subáreas 15 y 16, ubicadas frente a las costas de la provincia.
¿Qué significa que estén habilitadas esas subáreas? En términos simples: los barcos tienen autorización científica y legal para salir a pescar langostino en esas coordenadas del Mar Argentino. Sin esa habilitación —que depende de que los muestreos confirmen que los ejemplares tienen talla comercial y que la biomasa es suficiente para sostener la extracción sin dañar la pesquería—, ni la flota puede zarpar ni las plantas en tierra tienen materia prima para procesar.
Lo que dice el dato biológico: una biomasa muy por encima del año pasado
La prospección no se limitó a confirmar la presencia del crustáceo. Los números son alentadores en términos específicos. El relevamiento desarrollado en marzo a bordo del buque Destiny evaluó toda la zona del Golfo San Jorge y arrojó excelentes rindes, con una biomasa muy importante y superior a la del año pasado.
Los primeros resultados de las tareas de prospección en las subáreas 15 y 16 mostraron buenas tallas, abundancia de individuos y una flota que registró capturas positivas, generando expectativas favorables de cara al inicio de la temporada.
El secretario de Estado de Pesca y Acuicultura, Sergio Klimenko, no escatimó en optimismo al sintetizar el panorama: «Hay indicios de que será una gran temporada», afirmó.
Qué puertos activa esta temporada en Santa Cruz
Desde la Secretaría de Pesca de Santa Cruz adelantaron que están dadas las condiciones para que Caleta Paula —en Caleta Olivia— y Puerto Deseado reciban descargas que permitan una gran activación en esas terminales marítimas.
Caleta Paula y Puerto Deseado son las dos principales bocas de entrada del langostino en suelo santacruceño. Cuando los barcos descargan en esas terminales, el movimiento no queda solo en el muelle: activa a los estibadores, las plantas procesadoras, el transporte refrigerado hacia los frigoríficos del interior, los servicios logísticos, la hotelería para marineros y tripulantes, y los comercios que se nutren del consumo de toda esa masa laboral.
El secretario Klimenko subrayó que se trata de una actividad que genera impacto directo sobre la operatoria portuaria, las descargas, la estiba, el transporte, los servicios logísticos y el empleo vinculado a la cadena pesquera provincial.
La reactivación no sería solo para el encadenamiento productivo inmediato, sino para todo el sector pyme de ambas comunidades pesqueras: gastronomía, hotelería y transporte.
El contexto nacional: el langostino argentino vale más que nunca
La apertura de esta temporada se da en un momento en que el precio internacional del langostino argentino está en un piso alto. En 2025, el langostino fue el principal producto de exportación pesquera de Argentina, con 867 millones de dólares y 119.775 toneladas exportadas. El precio promedio de la tonelada trepó a 7.240 dólares, un 12,8% más que el año anterior.
Para ponerlo en perspectiva: el langostino llegó a aportar hasta 1.300 millones de dólares anuales en la segunda mitad de la década pasada, pero conflictos laborales y caída de precios internacionales redujeron ese número. Sin embargo, la recuperación del precio en 2025 abre la puerta para una temporada de mayor retorno económico.
Los principales compradores del langostino argentino son China —con 486 millones de dólares—, España —con 373 millones— y Estados Unidos —con 158 millones—, concentrando más del 50% de las divisas generadas por el sector pesquero nacional.
El rol de Santa Cruz en el ciclo biológico del recurso: un privilegio que tiene un costo
Hay un dato que pocos vecinos del interior de la provincia conocen y que explica por qué Santa Cruz tiene una posición política activa —y a veces polémica— en el debate pesquero nacional. El Golfo San Jorge permanece cerrado a la pesca del langostino dentro de la jurisdicción santacruceña porque allí se producen las crías de la especie, que luego migran hacia aguas nacionales donde crecen y son capturadas por la flota. Santa Cruz protege la «cuna» del recurso que toda la industria pesquera argentina aprovecha.
Esa protección tiene un costo económico concreto para los puertos provinciales: representantes gremiales santacruceños reconocen la importancia de proteger el recurso pero señalan que la provincia debe recibir una compensación acorde al esfuerzo realizado durante años para sostener la pesquería. La disputa por la cuota social —el volumen de pesca compensatorio que el Estado nacional le asigna a Santa Cruz— es uno de los temas de agenda más sensibles del sector.
El año pasado sirvió de advertencia: no es solo biología, también es política laboral
La temporada 2026 no arrancó sin tensiones. El año pasado la campaña empezó muy tarde y cerró temprano, con pérdidas estimadas de entre 200 y 300 millones de dólares de exportación para el país. El motivo: un conflicto laboral entre las empresas pesqueras y el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) que mantuvo amarrados a más de cien barcos durante semanas críticas de la temporada.
Para 2026 se alcanzó un acuerdo paritario entre el SOMU y las cámaras empresarias que desbloqueó la situación y permitió que la flota volviera al mar. La biología confirmó el recurso; la política laboral confirmó que los barcos podían salir. Recién con las dos variables alineadas fue posible la habilitación oficial que la provincia formalizó estos días.
Por qué importa para El Calafate aunque no haya puerto acá
La pesca no es la actividad económica central del departamento Lago Argentino, pero la temporada de langostino sí impacta en la región de manera indirecta. Las regalías y la actividad económica de los puertos santacruceños alimentan las arcas de una provincia que tiene un déficit fiscal proyectado en más de 356.000 millones de pesos para 2026 —como reconoció el propio Ministerio de Economía en el debate legislativo de estos días—. El gobernador Claudio Vidal instruyó expresamente a la Secretaría de Pesca para defender la actividad en los puertos provinciales y sostener el funcionamiento de las plantas procesadoras, entendiendo la pesquería como estratégica para la economía regional.
En un año donde el Ejecutivo provincial debate un endeudamiento de 600 millones de dólares para financiar infraestructura, cada dólar que genera la economía del litoral atlántico es un dólar que reduce la presión sobre las finanzas del Estado. La temporada de langostino no es un tema de costa: es un tema de provincia.



