Este jueves el Mercado Concentrador Patagónico organizó su primer Hot Sale con descuentos de hasta el 40% en frutas, verduras y productos de almacén, y la respuesta de los vecinos de Río Gallegos fue contundente: largas filas, mercadería que vuela y un mensaje claro sobre cómo los santacruceños están reconfigurando su forma de comprar ante el avance del invierno y el peso de la inflación acumulada.
El Hot Sale que se agotó
El Mercado Concentrador Patagónico realizó este jueves 4 de junio una jornada especial de promociones con descuentos de hasta el 40% en distintos productos de consumo masivo, entre las 8:00 y las 16:00, en el predio del Centro Industrial y Comercial Santa Cruz Puede S.A.U., ubicado sobre la Ruta Nacional N° 3 y Circunvalación de Río Gallegos. La iniciativa estuvo dirigida tanto a compradores minoristas como mayoristas.
El director comercial del Mercado Concentrador Patagónico, Eugenio Grelo, había anticipado en diálogo con LU14 los alcances de la jornada, confirmando los descuentos de hasta el 40% en frutas y verduras. Entre los productos con promociones especiales se destacaron manzanas, peras, bananas, ciruelas, mandarinas, naranjas, limones, papa, zapallo, cebolla, lechuga y arroz.
El nivel de convocatoria superó cualquier estimación inicial. Las filas de vecinos que llegaron al predio desde temprano por la mañana reflejaron algo que los precios ya venían diciendo: cuando el descuento es real y el producto es fresco, el santacruceño reorganiza su semana para llegar.
El número que lo dice todo
En la primera jornada minorista de apertura, hasta las 14:00 ya habían ingresado 412 vehículos al predio, y el mercado había comercializado cerca del 70% de la mercadería disponible. Ese dato tiene un nombre: demanda reprimida. Los santacruceños no están comprando más: están comprando mejor, con criterio, buscando el precio justo en un contexto donde cada peso cuenta.
El contexto que explica las filas
Las colas del Hot Sale no son un fenómeno aislado: son el síntoma visible de una transformación profunda en los hábitos de consumo de los hogares santacruceños. El invierno patagónico llega con facturas de gas más altas, presupuestos familiares ya ajustados por meses de inflación y salarios que en muchos sectores permanecen congelados o por debajo de la canasta básica.
En ese escenario, la aparición de una alternativa con precios 30 a 40% más bajos que el canal tradicional no es una novedad curiosa: es una solución concreta a un problema cotidiano. El vecino que llega al predio en auto desde el otro lado de la ciudad, hace fila bajo el frío y llena el baúl de papa y naranja está mandando un mensaje que no necesita traducción.
El presidente de Santa Cruz Puede, Gustavo Sívori, fue claro sobre la lógica del modelo: «Nosotros entregamos a un precio muy bajo al vendedor. Él debe tener la responsabilidad para con nuestra gente de bajar su producto.» El objetivo declarado es que la baja de costos que logra el mercado llegue efectivamente a la góndola del barrio, no que se quede en el margen del comerciante.
¿Llega a El Calafate?
El Mercado Concentrador Patagónico funciona hoy exclusivamente en Río Gallegos. Sin embargo, desde Santa Cruz Puede señalaron que la iniciativa busca beneficiar a toda la provincia, con proyección de fortalecer la distribución hacia el interior. Además, el espacio ya contempla la incorporación de productores locales santacruceños sin costo de participación, con miras a generar un circuito que conecte producción propia con el resto del país.
Para los vecinos de El Calafate y El Chaltén, la pregunta de cuándo y cómo llega esta herramienta a la región es legítima y urgente. La villa turística paga históricamente los precios más altos de la provincia en frutas y verduras, con una cadena logística larga y pocos proveedores. Que el modelo se extienda al interior —o que habilite el envío directo a comerciantes locales— es la próxima discusión que vale la pena instalar.




