Las precipitaciones níveas de las últimas horas acumularon nieve en barrios y calzadas. Obras Públicas trabaja con maquinaria pesada en los accesos, pendientes y arterias críticas. El Municipio pide circular solo si es estrictamente necesario.
La nieve volvió a El Calafate y la respuesta municipal no tardó. Las precipitaciones de las últimas horas cubrieron de blanco los distintos barrios de la villa y congelaron calzadas en varios puntos de la ciudad, activando una nueva jornada del Operativo Invernal con cuadrillas de obras públicas y maquinaria pesada desplegadas en los sectores más críticos.
Los trabajos se concentran en los accesos a la ciudad, las zonas de mayor pendiente por donde circula el transporte público y los vehículos de emergencias. El método de intervención combina el despeje mecánico con la aplicación de sal y arena para contrarrestar la formación de escarcha en la calzada y reducir el riesgo de deslizamiento. Inspectores de Tránsito están distribuidos en puntos estratégicos para orientar el tráfico y hacer cumplir los desvíos donde sea necesario.



Desde la Municipalidad el mensaje fue claro: si el viaje no es estrictamente necesario, mejor quedarse en casa hasta que las condiciones mejoren. Para quienes deban circular, las obligaciones son las de siempre amplificadas por la emergencia del momento: cubiertas para invierno (con clavos, siliconadas o cadenas), velocidad reducida desde el primer metro, distancia de frenado aumentada y atención máxima en pendientes, bocacalles y los sectores de sombra donde el hielo se acumula sin que nadie lo vea.
La nieve en El Calafate es postal y es riesgo al mismo tiempo. Hoy, el operativo municipal está haciendo su parte. La otra mitad depende de cada conductor.



