Después de más de dos años de parálisis, las obras de las represas Jorge Cepernic y Néstor Kirchner sobre el Río Santa Cruz se reactivaron en marzo de 2026. El acuerdo con China, la firma de una nueva adenda y los primeros desembolsos reabrieron una esperanza que 1.800 familias habían visto esfumarse cuando las obras se detuvieron. Pero el camino hasta 2030, la nueva fecha prometida, es largo. Y en Santa Cruz nadie celebra antes de ver la maquinaria moverse.
Para entender lo que significan las represas en Santa Cruz, hay que ponerse en los zapatos de un trabajador de la construcción de Pico Truncado, o de un comerciante de El Calafate que vio cómo la circulación de dinero se detuvo de golpe cuando las obras pararon. Las represas no son una obra abstracta: son salarios, alquileres, viáticos, proveedores, camiones en la ruta y familias que pueden o no llegar a fin de mes.

La historia de una obra accidentada
El proyecto tiene décadas de historia y una saga de paradas y reinicios que ya cansa. Las represas Jorge Cepernic y Néstor Kirchner están ubicadas a 145 kilómetros de El Calafate y, cuando estén operativas, permitirán aumentar un 4,5% la oferta nacional de energía eléctrica y un 15% la producción hidroeléctrica del país. El acuerdo de financiamiento con China se firmó en 2014, con la meta de terminar en 2020. Luego 2023. Luego 2027. Ahora 2030.
La central Jorge Cepernic rondaba un avance cercano al 46% al momento de la última detención, mientras que la Néstor Kirchner se mantuvo alrededor del 20%, lo que explica por qué el Gobierno decidió priorizar la primera para mostrar resultados concretos.
El reinicio de 2026
En marzo de 2026, el ministro de Economía Luis Caputo anunció la reactivación de las obras tras la firma de una adenda al contrato con la UTE constructora, integrada en un 54% por la china Gezhouba, en un 36% por Eling Energía y en un 10% por Hidrocuyo. El acuerdo regularizó condiciones pendientes y comprometió la reanudación inmediata de los trabajos, con la expectativa de que la represa Jorge Cepernic quede operativa en 2030.
El destrabe llegó después de que los bancos chinos —China Development Bank Corporation, ICBC y Bank of China— desembolsaran 150 millones de dólares de una línea de crédito total comprometida de 4.714 millones de dólares, de los cuales ya se habían transferido 1.850 millones.
Lo que está en juego para la región
El impacto del parate fue durísimo. Cuando las obras se detuvieron en diciembre de 2023, la UTE despidió a 1.800 trabajadores. Los campamentos tenían capacidad para alojar a 2.500 personas cada uno y quedaron en stand-by.
Para muchas familias de Santa Cruz, la fecha clave no es 2030 sino el «día uno» en que se reinstala un ritmo sostenido: turnos, logística estable y salarios que vuelven a circular. En una Argentina donde la energía y la obra pública suelen ser termómetros políticos, la represa Cepernic se convierte, otra vez, en una prueba de ejecución.
El seguimiento de la obra es, también, el seguimiento de la economía real del sur.



