Esta noche, a las 22:00, Argentina debuta en la Copa del Mundo 2026 ante Argelia en el Estadio Kansas City, Estados Unidos. En El Calafate, el partido llegó antes del pitazo: los comercios decoraron sus vidrieras, las confiterías armaron sus propuestas para ver el partido en pantalla, y el frío patagónico se volvió anécdota frente a una comunidad que necesitaba —y buscó— una alegría colectiva en medio de semanas cargadas de tensión.
El partido
Argentina enfrenta esta noche a Argelia en el Estadio Kansas City, en el debut del Grupo J del Mundial 2026. El partido comienza a las 22:00 (hora argentina). La Selección llega como vigente campeona del mundo (título obtenido en Qatar 2022) y con el objetivo de comenzar el torneo con una victoria que encamine su clasificación a la siguiente ronda.
El Grupo J lo completan Austria y Jordania. En los otros dos partidos grupales, Argentina jugará el 22 de junio ante Austria y el 27 de junio frente a Jordania, ambos en el Dallas Stadium.

La Selección llega al debut campeona del mundo y bicampeona de América, con Lionel Messi al frente de un plantel que viene de golear 3 a 0 a Islandia en su último amistoso de preparación, con goles de Valentín Barco, el propio Messi y Thiago Almada.
El rival
Argelia se clasificó al Mundial 2026 como primera de su grupo en las eliminatorias africanas. Su mejor antecedente mundialista fue en Brasil 2014, cuando llegó a octavos de final y cayó 2 a 1 ante Alemania —eventual campeón— en tiempo suplementario.
Ibrahim Maza, una de las jóvenes figuras del seleccionado africano, salió al cruce con confianza antes del partido: «Le ganaremos a Messi, si Alá quiere. El primer partido es clave. Ellos provocan mucho, pero tenemos que jugar con cabeza fría y meterle ganas.» No faltó el desafío. No falta nunca.

El Calafate, de celeste y blanco
El partido de esta noche llegó a la villa con anticipación. Desde temprano, los negocios del centro de El Calafate sumaron banderas, camisetas colgadas en vidrieras y carteles con los colores de la Selección. Las confiterías y bares del microcentro prepararon sus propuestas para recibir a los vecinos que prefieren ver el partido en compañía: pantallas, picadas, café con medialunas y el calor de los 22 grados que dan las paredes cuando afuera hay varios bajo cero.
La rutina invernal de la villa —que estos días cargó con conflictos gremiales, alertas viales y tensión política— encontró en el debut mundialista una válvula de escape colectiva. Hay momentos en que una comunidad necesita pausar el ruido y mirar para el mismo lado. Esta noche es uno de esos.
El dato que no falla
Argentina no perdió ningún partido debut en los Mundiales en los que participó desde 1978. La historia no garantiza nada, pero da algo que en invierno patagónico vale mucho: una razón para creer.



