-4,4°C de temperatura y -8,3°C de sensación térmica con 95% de humedad. El Servicio Meteorológico Nacional ubicó hoy a El Calafate entre las localidades más frías de la Argentina. Las heladas pesadas volvieron a consolidar el «hielo negro» en la Cuesta de Míguez y los accesos a la ciudad.
El invierno formal llegó sin anestesia. Este lunes, el Servicio Meteorológico Nacional registró en El Calafate una temperatura de -4,4°C con una sensación térmica de -8,3°C y una humedad relativa del 95%, una combinación que no solo castiga el cuerpo sino que convierte cada superficie expuesta en una trampa de hielo. La villa turística se instaló así en el podio de las ciudades más frías del país al comenzar la semana.
El dato meteorológico es elocuente por sí solo. Pero lo que no captura ningún reporte oficial es la odisea que significa, para el vecino de a pie, arrancar el día con esos números en el termómetro.
CUESTA DE MÍGUEZ: EL TRAMO QUE EL FRÍO CONVIERTE EN TRAMPA
El primer obstáculo del día para buena parte de quienes viven en los barrios altos de la ciudad o necesitan ingresar desde la ruta es la Cuesta de Míguez. Con las heladas pesadas de las últimas horas, el «hielo negro» volvió a consolidarse en los tramos críticos de ese acceso y en varios puntos de los ingresos a El Calafate. El hielo negro es, para quienes no lo conocen, el más traicionero: invisible sobre el asfalto, confundible con asfalto húmedo, capaz de hacer perder el control de un vehículo en décimas de segundo.
La recomendación para circular en estas condiciones es taxativa: velocidad reducida, distancia de frenado multiplicada, sin movimientos bruscos del volante y, donde sea posible, con cadenas o neumáticos de nieve. Pero la realidad es que no todos los vehículos en circulación en la villa están equipados para el invierno cordillerano, y los accidentes en los días de helada más intensa son una constante que se repite temporada tras temporada.
Algunas recomendaciones básicas para transitar estos días con el mayor margen de seguridad posible: arrancar el vehículo con anticipación y dejarlo calentar antes de partir, no derramar agua caliente sobre el parabrisas para descongelarlo (el cambio brusco de temperatura puede quebrarlo), circular con luces bajas encendidas aunque sea de día por la bruma, y reportar inmediatamente a Vialidad o al municipio los tramos donde el hielo negro sea especialmente pronunciado.
El invierno de El Calafate es uno de los más hermosos del país. También es uno de los más exigentes. Y esta semana, con el termómetro en el podio nacional del frío, volvió a recordarlo.




