Después de una temporada que arrancó con sabor amargo, Pablo Grippo encontró su revancha en el Autódromo Municipal Enrique «Quique» Freile. En la tercera fecha del campeonato local, el piloto calafateño se impuso en la categoría Unificada 1.600cc con una carrera inteligente, sin errores y con el temple de quien conoce el circuito de memoria. El Gran Premio «Día de la Patria» quedó en manos calafateñas.
El autódromo tenía la temperatura justa. El frío patagónico de mayo empujaba a los fanáticos a apretarse en los bordes de la pista, termo en mano, pero nadie se movió del lugar cuando los motores de la Unificada 1.600cc se encendieron para la final del Gran Premio «Día de la Patria». Lo que vino después justificó la espera.
Pablo Grippo, uno de los pilotos más experimentados y queridos del automovilismo calafateño, se impuso en una carrera vibrante y ajustada que mantuvo en vilo a los fanáticos hasta la última vuelta. Una victoria que sabe diferente: personal, local, ganada en casa.

La historia de una temporada complicada
Para entender el peso de este triunfo, hay que retroceder a marzo. En la primera fecha del campeonato, el Gran Premio «Héroes de Malvinas», Pablo Grippo debió abandonar en la primera vuelta de la final debido a un problema eléctrico, mientras su hijo Ignacio —»Nacho»— se llevaba la victoria en una jornada dominante de principio a fin. La ironía del destino: el día que la familia Grippo brilló más, Pablo no pudo terminar la carrera.
En la segunda serie de esa misma fecha, Pablo Grippo había sido contundente, yéndose adelante de Leandro «Poroto» Fernández para quedarse con el parcial. La velocidad estaba. Lo que faltaba era que la suerte acompañara.
Este fin de semana, acompañó.
Una familia, un circuito, una pasión
Los Grippo son parte del ADN del automovilismo calafateño. Pablo es uno de los pilares históricos del campeonato local, un piloto que definió su vínculo con el Quique Freile con una frase que lo dice todo: «Me genera una profunda emoción correr aquí. No podía creer cuando dije que salía hacia el autódromo, y recorrer solo diez kilómetros cuando cada viaje para mí representa más de 1.200 kilómetros». Ese sentido de pertenencia —correr en casa, ante la gente que lo conoce— es el combustible extra que ningún auto puede meter en el tanque.
Su hijo Nacho lidera el campeonato en la categoría 1.600cc. Ahora papá suma puntos y presión. La interna familiar tiene todo para hacer más interesante aún la segunda mitad de la temporada.
El circuito y el campeonato que crecen juntos
El Autódromo Municipal Enrique «Quique» Freile fue inaugurado el 15 de abril de 2023, tiene un trazado de 3.800 metros con 15 curvas y en apenas tres temporadas se convirtió en uno de los circuitos más respetados del sur del país. Desde su apertura recibió al Turismo Carretera, al TC Pista y al Turismo Nacional, con figuras nacionales que se rinden ante la postal patagónica del circuito.
Pero el campeonato municipal —el que se disputa entre vecinos, con pilotos locales y de la zona sur— tiene una identidad propia que las fechas del TC no pueden reemplazar. Es el torneo que mueve a los fanáticos del barrio, que genera conversación en los talleres mecánicos de la ciudad durante toda la semana, y que este fin de semana volvió a demostrar por qué vale la pena.
El efecto económico del fin de semana
El impacto de la fecha no se midió solo en la pista. Equipos llegados desde Río Gallegos, La Cuenca Carbonífera y localidades de la zona sur ocuparon talleres, cabañas y restós de El Calafate durante todo el fin de semana. El movimiento en combustible, repuestos, gastronomía y alojamiento fue visible en los comercios del centro y del barrio industrial. El automovilismo, una vez más, funcionó como motor económico de la ciudad en plena temporada baja.
Cómo sigue el campeonato
Con esta victoria, Pablo Grippo escala posiciones en el ranking general de la 1.600cc y se mete de lleno en la pelea por el campeonato. La próxima fecha del Automóvil Club Lago Argentino (ACLA) se confirmará en los próximos días. Mientras tanto, en los talleres de la ciudad ya se habla de ajustes, estrategias y de una segunda mitad de temporada que promete más emoción que la primera.



