La Cámara de Diputados de la Nación dio un paso clave que redefine el bolsillo de los patagónicos. Aunque el discurso oficialista asegura que la región «sigue adentro» del beneficio, la letra chica del proyecto altera de forma rotunda el cálculo de las facturas locales. El bloque santacruceño votó dividido.

El voto de los Diputados de Santa Cruz: una provincia dividida
El debate parlamentario rompió los alineamientos automáticos y dejó expuesta una fuerte fractura en la representación santacruceña, que terminó con 3 votos en contra y 2 a favor.
Quienes votaron en Contra (Rechazo)
Los tres representantes de Unión por la Patria mantuvieron un rechazo unificado: Moira Lanesán Sancho: Protagonizó uno de los momentos más fuertes del debate. Expuso en el recinto el recibo de sueldo de una docente de Las Heras, comparándolo directamente con una boleta de servicios impagable, y advirtió que la reforma golpeará con dureza a los sectores medios de la provincia. Junto a Ana María Ianni y Juan Carlos Molina.
Los votos a Favor (Acompañaron al oficialismo)
Jairo Guzmán (La Libertad Avanza): Alineado de forma directa con la conducción de la Casa Rosada.
José Luis Garrido (Por Santa Cruz): El diputado que responde al bloque oficialista del Gobernador Claudio Vidal votó de forma positiva. Según pudo saber Latitud 50, este acompañamiento responde estrictamente a la estrategia de gobernabilidad y a las negociaciones directas que el ejecutivo provincial mantiene con Nación para resguardar otros fondos clave.
El comportamiento del bloque Patagónico: la nueva frontera del gas
A nivel regional, la discusión expuso tensiones extremas. Mientras que el peronismo y la izquierda votaron en bloque en contra, el Gobierno nacional logró «pescar» adhesiones clave en el sur a través de diputados que responden a partidos provinciales (como Innovación Federal o el bloque Independencia).
El argumento central de los patagónicos que defendieron el proyecto esgrimió una «defensa geográfica»: argumentan que la Patagonia, la Puna y Malargüe mantienen la prioridad del beneficio, regresando al esquema original creado en el año 2002. De esta manera, el gran recorte territorial recaerá sobre las provincias de clima templado-frío (como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y San Luis) que habían sido añadidas en 2021 y que ahora perderán el subsidio por completo.
El dato clave: ¿Cómo impacta realmente en el vecino de El Calafate?
Más allá del relato político que sostiene que nuestra región «quedó a salvo», la letra chica del proyecto altera de forma rotunda las facturas locales debido a dos modificaciones técnicas fundamentales que golpearán los hogares calafateños de cara al invierno:
Cambio drástico en la Base de Cálculo: Hasta el día de hoy, el descuento del 30% al 50% por Zona Fría se aplicaba sobre el monto total de la factura de gas. Con la nueva ley, el subsidio se limitará exclusivamente al consumo neto de metros cúbicos.
Aumento encubierto: Los conceptos fijos, tales como el cargo por transporte, la distribución y los cargos fijos del servicio (que representan casi el 60% del total de la boleta) se pagarán 100% de forma plena, sin ningún tipo de descuento.
Aunque el vecino de El Calafate mantenga el beneficio de la categoría por vivir en la Patagonia, la quita del descuento sobre el transporte y la distribución provocará que la boleta residencial sufra aumentos considerables justo en los meses de mayor consumo por las bajas temperaturas.



