Dos rondas paritarias sin oferta. Un cuarto intermedio que vence hoy para los estatales y el 18 de junio para los docentes. Y un gobernador que llega a esas mesas con las manos atadas por la oposición legislativa, la presión policial aún latente y el frío patagónico empujando las boletas de los hogares al límite. La paz social de Santa Cruz entra en sus horas más decisivas.
El mapa de las negociaciones
Tanto los trabajadores de la Administración Pública Central como los docentes provinciales aguardan que en esta nueva ronda de negociaciones el Gobierno provincial presente una propuesta concreta que permita avanzar en la discusión salarial para el segundo semestre del año.
Los números de las fechas son concretos: la segunda reunión de la paritaria central se desarrolla hoy lunes 16 de junio en el Ministerio de Trabajo, mientras que la paritaria docente —con ADOSAC y AMET— tiene su continuidad pautada para el miércoles 18 de junio.
Lo que ocurrió en las primeras rondas no da margen para el optimismo. El 4 de junio, durante la primera mesa de la Administración Central con ATE, APAP y UPCN, los funcionarios provinciales describieron el escenario económico pero no presentaron ninguna propuesta salarial. Los sindicatos expusieron el deterioro del poder adquisitivo y la negociación pasó a cuarto intermedio.
El sector docente tampoco recibió nada. La paritaria docente del 8 de junio concluyó luego de más de seis horas de reunión sin avances: ADOSAC y AMET cuestionaron la ausencia de una propuesta salarial y la falta de definiciones sobre la devolución de los descuentos por días de paro. El Ejecutivo argumentó dificultades financieras.
La multa que llegó el mismo día que la primera paritaria
En paralelo a la apertura de las negociaciones, el Gobierno le envió a ADOSAC un recordatorio que no pasó desapercibido. El 8 de junio —el mismo día en que se realizó la primera paritaria docente— el Ministerio de Trabajo notificó formalmente a ADOSAC la confirmación de una multa de 126.714.480 pesos por haber incumplido una conciliación obligatoria durante el conflicto docente de 2025. Gobierno de Santa Cruz
El timing de la notificación generó tensión adicional en un proceso que ya venía caliente. Para el gremio, es una presión económica que llega justo cuando la negociación empieza. Para el Gobierno, es el cumplimiento de una resolución administrativa ya firme. El resultado, en cualquier caso, es más temperatura sobre una mesa que todavía no tiene oferta.
El dilema de Vidal: sin plata y con todos los frentes abiertos
El gobernador Claudio Vidal llega a estas mesas con un argumento que repite desde hace semanas: la provincia no tiene fondos para recomponer salarios porque la oposición bloqueó el crédito de 600 millones de dólares en la Legislatura. El secretario de la Función Pública, Oscar Barrientos, fue el encargado de transmitir ese mensaje en la primera ronda: el ministro Verbes presentó un informe sobre la situación económica provincial y las herramientas disponibles para afrontar las demandas salariales.
El problema de ese argumento es político y estructural al mismo tiempo. Si el crédito no se aprueba, el Gobierno no tiene la herramienta financiera que prometió. Si sí se aprueba, los fondos están destinados a obras de infraestructura —no a salarios—, lo que no resuelve el problema de fondo. Y mientras tanto, los estatales, los docentes y los policías —que vivieron su propio conflicto la semana pasada— tienen facturas de gas, alimentos e insumos básicos que no esperan.
Los gremios que ingresaron a estas paritarias lo hicieron con un diagnóstico compartido: los salarios estatales perdieron entre 40 y 67 puntos de poder adquisitivo real en los últimos dos años, llevando a una parte significativa de los trabajadores del Estado provincial a cobrar por debajo de la línea de pobreza.
El fantasma policial que todavía ronda
El conflicto de los policías autoconvocados no terminó: entró en compás de espera. La conciliación obligatoria que frenó el acampe frente a la residencia de Vidal tiene fecha de vencimiento. Si la negociación policial no avanza con una oferta concreta, el sector tiene margen para retomar las medidas de fuerza.
Para los gremios de la administración central y los docentes, el malestar policial es el espejo más claro de lo que ocurre con todos los salarios estatales. Esa imagen —policías acampando frente a la residencia del gobernador, cantando que Vidal tiene miedo— es el trasfondo político con el que ATE, APAP, UPCN, ADOSAC y AMET llegan a las mesas de hoy y del miércoles.




