Una semana marcada por la conflictividad gremial sacude a toda la provincia. Docentes, estatales, judiciales y trabajadores de la salud llevan adelante medidas de fuerza simultáneas en reclamo de reapertura de paritarias y recomposición salarial. Detrás del paro hay una crisis que viene de lejos y que tiene nombre: pauta salarial cero, coparticipación en caída y pérdida del poder adquisitivo.
Santa Cruz para. Y no es solo un gremio, ni un sector aislado. Esta semana, la provincia enfrenta uno de los escenarios de conflictividad laboral más intensos de los últimos meses, con medidas de fuerza simultáneas en la educación, el Estado, la Justicia y la salud que interrumpen servicios esenciales en toda la provincia, incluyendo El Calafate.
Quiénes paran y qué piden
Los gremios docentes AMET y ADOSAC confirmaron un paro de 96 horas que se extiende desde el martes 12 hasta el viernes 15 de mayo en toda la provincia. La medida fue anunciada tras una reunión con autoridades educativas que no arrojó resultados. Desde AMET denunciaron descuentos que calificaron como «ilegales y persecutorios» aplicados sobre los haberes docentes, y reclamaron la reapertura urgente de paritarias.
A la medida se sumó la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) Santa Cruz, que ratificó la continuidad del plan de lucha y reclamó «apertura de paritarias ya». En el ámbito sanitario, ATSA —sindicato que representa a enfermeros y trabajadores de la salud— anunció también un paro de 96 horas que alcanza a hospitales y centros de salud de toda la provincia. La organización reclama un salario inicial de 2,5 millones de pesos para el sector. El Sindicato de Empleados Judiciales de Santa Cruz sumó además su propio paro.
El trasfondo: pauta salarial cero y sin paritarias
El origen de la crisis no es nuevo. A comienzos de año, el Ministerio de Economía de Santa Cruz emitió la Resolución 030/26, que fijó una pauta salarial real cero para 2026 y no previó la apertura de paritarias. En la práctica, eso significa que el Gobierno provincial decidió unilateralmente no actualizar los salarios de los empleados públicos, en un año donde la inflación proyectada sigue erosionando el poder de compra.
ADOSAC exige la reapertura de paritarias, la devolución de descuentos por días de paro y la convocatoria a una mesa salarial con fecha de vencimiento concreta. El gobierno de Claudio Vidal se mantiene intransigente y amenazó con descontar los días de huelga, lo que ADOSAC calificó como «una nueva provocación ilegal, discriminatoria y antidocente».
Por qué las provincias no tienen margen
El problema salarial en Santa Cruz no es solo de voluntad política. En lo que va de 2026, las provincias resignaron $1,3 billones en transferencias automáticas de la Nación. Abril marcó el noveno mes consecutivo de caída real en los envíos automáticos: los Recursos de Origen Nacional cayeron un 3,8% en marzo y la coparticipación acumula una baja del 8% en el primer trimestre. Desde la llegada de Javier Milei al poder, el empleo cayó 15,4% en territorio santacruceño, siendo la provincia más golpeada por ese índice.

Cómo impacta en El Calafate
Las consecuencias se sienten de manera directa en la vida cotidiana de la ciudad. Las familias con hijos en edad escolar son las más afectadas por la falta de clases. Los trámites en organismos públicos se demoran. Los servicios de salud operan con personal reducido.
El conflicto docente se suma a otras protestas impulsadas por sindicatos estatales provinciales —Judiciales y trabajadores de la salud— que también anunciaron medidas de fuerza, configurando un escenario de protesta que abarca a prácticamente todo el empleo público provincial.
Desde Latitud 50 seguiremos informando sobre el desarrollo del conflicto y las negociaciones entre los gremios y el Gobierno de Santa Cruz.



