El proyecto ingresó a la Cámara de Diputados de Santa Cruz y propone desafectar tierras de la reserva provincial La Florida para dar respuesta a una crisis habitacional que acumula 513 familias en lista de espera y expedientes cerrados por falta de suelo. La iniciativa tiene defensores y críticos dentro del propio Concejo Deliberante de El Chaltén.
Una crisis que viene de lejos
El Chaltén creció demasiado rápido para su propio terreno. La villa de montaña que nació en 1985 como pueblo de frontera estratégico se convirtió en uno de los destinos de trekking más convocantes del mundo, y con ese crecimiento llegó una crisis habitacional que hoy tiene números concretos y rostros conocidos. Existen 140 familias con expedientes activos de demanda habitacional y una lista de 513 familias que solicitan la apertura de nuevos legajos, los cuales permanecen cerrados por la simple razón de que no hay suelo disponible para ofrecer soluciones reales.
La problemática no afecta solo a las familias: la escasez de territorio impacta incluso en la infraestructura institucional, llegando al punto de que escuelas y gimnasios no tienen espacio para expandirse.
El proyecto La Florida
La respuesta que el gobernador Claudio Vidal envió a la Cámara de Diputados de Santa Cruz propone desafectar casi 70 hectáreas de la Reserva La Florida, tierras fiscales provinciales que hoy tienen protección como área natural, para convertirlas en suelo urbanizable.
Los impulsores del proyecto señalan que La Florida presenta ventajas concretas frente a otras alternativas: se trata de un área que no presenta conflictos jurisdiccionales, ya que se encuentra sobre tierras fiscales bajo jurisdicción provincial, lo que evita los complejos procesos administrativos y legales que implican otras zonas donde intervienen propietarios privados o el sistema de Parques Nacionales. Además, el proyecto está concebido para que la inversión inicial de urbanización sea realizada por el sector privado, evitando una carga difícil de afrontar para el Estado en el contexto fiscal actual.
La Florida está pensada como un pueblo económica y ambientalmente sustentable, integrado al desarrollo turístico del valle del Río de las Vueltas.
El debate interno
La propuesta no es recibida sin cuestionamientos. Dentro del propio Concejo Deliberante de El Chaltén hay posiciones encontradas. El concejal Carlos Ticó adelantó su intención de presentar un proyecto que contemple la desafectación de una parte de la Reserva de La Lagunita como alternativa para reorganizar las tierras impactadas y avanzar con nuevas entregas de lotes, lo que sugiere que existen distintas visiones sobre cuál es el territorio más apropiado para la expansión.
La discusión de fondo no es solo urbanística: es ambiental. Desafectar una reserva provincial, aunque sea parcialmente, implica retirar protección a un ecosistema que hoy tiene ese estatus por razones específicas. Los críticos del proyecto señalan que El Chaltén no puede darse el lujo de sacrificar áreas naturales en una localidad cuya identidad y economía dependen íntegramente de su entorno prístino.
El contexto más amplio
El proyecto La Florida se enmarca en un proceso que lleva años. En julio de 2024, el gobernador Vidal se reunió en Casa Rosada con el Secretario de Interior, Lisandro Catalán, y obtuvo el compromiso del gobierno nacional para iniciar el desarrollo de la ampliación del ejido urbano de El Chaltén, tras la cesión de tierras realizada por un propietario privado. Se trata de 200 hectáreas previstas para urbanización gradual bajo un plan de desarrollo urbanístico. Ese proceso requiere la aprobación de ambas cámaras del Congreso Nacional, un trámite más largo y complejo que el proyecto provincial que ingresó esta semana.
La Cámara de Diputados de Santa Cruz ya sancionó en 2024 la Ley de Emergencia Habitacional en El Chaltén, que faculta a los organismos públicos a habilitar procedimientos para paliar el déficit. Fue aprobada por unanimidad por los 23 diputados presentes.
Lo que se viene
El proyecto ingresó esta semana a la Cámara de Diputados de Santa Cruz. Deberá pasar por comisiones, debate en el recinto y eventual promulgación antes de que pueda avanzar cualquier obra de urbanización. El cronograma es incierto, pero la urgencia es real: El Chaltén sigue creciendo, y el suelo disponible no.
Latitud 50 seguirá el avance del proyecto en la Legislatura e informará sobre cada etapa del proceso.



