La medida impacta de lleno en las estructuras de conservación de todo el país. Incertidumbre en la Intendencia del Parque Nacional Los Glaciares ante la pérdida de personal técnico y operativo en plena emergencia invernal.
En sintonía con las políticas de ajuste y achique de la planta estatal nacional, el Poder Ejecutivo oficializó en las últimas horas la implementación de un régimen de retiro voluntario destinado de forma exclusiva al personal de la Administración de Parques Nacionales (APN). La medida, que ya genera un fuerte temblor interno en las intendencias de las áreas protegidas de toda la Patagonia, abre un escenario de profunda incertidumbre sobre la capacidad operativa de control, conservación y respuesta ante emergencias en las reservas naturales más importantes de nuestra región.
El plan de retiros está dirigido tanto al personal amparado bajo la estabilidad del artículo 14 bis de la Constitución (Planta Permanente) como a aquellos encuadrados en los diversos convenios colectivos de trabajo del sector público nacional. Según la normativa publicada, los agentes que decidan adherirse recibirán cuotas mensuales compensatorias de acuerdo a su antigüedad, un esquema similar al aplicado en otros organismos que han sufrido reestructuraciones drásticas en los últimos meses.
El impacto en la región del Lago Argentino
Aunque desde la Intendencia del Parque Nacional Los Glaciares en El Calafate se mantiene un estricto hermetismo institucional, delegados sindicales de los trabajadores del sector manifestaron su extrema preocupación. “No estamos hablando de personal de oficina que sobra; estamos hablando de técnicos, administrativos esenciales, brigadistas e incluso personal operativo de terreno cuya ausencia deja los senderos, las pasarelas y el control del recurso natural en un estado de absoluta vulnerabilidad”, señalaron fuentes gremiales a Latitud50.
El desarme hormiga de las estructuras de Parques Nacionales se da, además, en un contexto regional sumamente complejo: en pleno invierno profundo, con alertas meteorológicas por lloviznas heladas y congelamiento de accesos, donde la presencia del personal de Parques es vital para la seguridad de los escasos visitantes y la logística interna de la villa turística. Desde los sectores de conservación advierten que este régimen busca disfrazar de «voluntariedad» un recorte que atenta directamente contra la soberanía ambiental en las fronteras de nuestra patria.




