Los bloques de la oposición no bajaron al recinto y el oficialismo alineado a Claudio Vidal no logró habilitar el debate. Cruces de alta tensión en los pasillos de Río Gallegos mientras el conflicto de las fuerzas de seguridad sigue en un callejón sin salida.
La rosca política en Río Gallegos terminó de congelar cualquier vía de solución institucional inmediata para el conflicto que mantiene en vilo a las fuerzas de seguridad de la provincia. En las últimas horas de esta tarde, la sesión extraordinaria convocada de urgencia en la Cámara de Diputados de Santa Cruz para tratar la emergencia y el reclamo salarial de la policía de la provincia fracasó rotundamente al no alcanzar el quórum legal necesario para sesionar.
El recinto de la Legislatura provincial mostró una postal de bancas vacías que expone con crudeza la profunda grieta política que traba las negociaciones. Los bloques opositores decidieron no bajar a dar el debate, argumentando una supuesta «falta de voluntad de diálogo real» por parte del Ejecutivo y cuestionando los términos de la convocatoria, lo que dejó al interbloque oficialista —alineado al gobernador Claudio Vidal— sin el número de voluntades necesarias para habilitar el tratamiento sobre tablas de los proyectos en agenda.
Cruces calientes y pasillos al rojo vivo
La caída de la sesión desató una inmediata ola de pases de factura y declaraciones cruzadas de alto voltaje en los pasillos parlamentarios. Desde el oficialismo salieron a cruzar con dureza la postura de la oposición, tildándola de «irresponsable» y acusando a los diputados ausentes de «darle la espalda a la seguridad de los santacruceños en medio de un contexto social y climático sumamente extremo».
Por su parte, los sectores que no dieron quórum justificaron su postura señalando que el tratamiento legislativo propuesto por el vidalismo no ofrecía soluciones financieras genuinas al piso salarial de $2.900.000 que exigen los efectivos autoconvocados, sino que pretendía «trasladar el costo político de la crisis» al plano parlamentario sin una propuesta paritaria seria sobre la mesa.
El conflicto vuelve a la calle
Con este fracaso legislativo, la tregua obligada que se había generado durante el fin de semana largo de la Bandera amenaza con romperse de manera definitiva. Representantes del personal policial autoconvocado, que seguían de cerca los movimientos en la capital provincial, manifestaron su profundo malestar ante lo que consideran un «espectáculo de la política» que no resuelve la urgencia de los bolsillos.
A esta hora de la tarde, la tensión vuelve a trasladarse a los comandos regionales y a las bases operativas de las distintas localidades —incluyendo las dependencias con asiento en El Calafate—. Sin quórum en la Cámara, sin acuerdo en las mesas técnicas y con el paro de 120 horas de ATE paralizando el resto de la administración pública, la provincia ingresa en una de las semanas más complejas e imprevisibles en lo que va del año.



